jueves, 2 de julio de 2009

Desde el curro!

Pués si amiguitos mios! Aunque pareciera que había olvidado el blog y de cómo escribir en un teclado nooooo! no ha sido así.
El Problema por así decirlo es que he encontrado un trabajo (pobres incautos...) y el ajetreo de la vida de l amujer trabajadora me tiene embriagada, es cierto sólo trabajo media jornada y es cierto también por la mañanas ahora en verano no hago el huevo, pero estoy embriagada ante tanta... uhm... uhm... bueno que estoy embriagada (como un niño dando saltos con catiuscas en charcos de agua, si la imagen es cuanto menos rara pero que quereis, ya me conoceis!) una entradita rápida para que sepais de mi y deciros que pronto volveré cn más absurdas historias.
P.D: saludos de Marx y Engles siguen batallando para que acepten su plan "anti-crisis" en Moncloa.

lunes, 6 de abril de 2009

Concurso!

Una entradita rápida hoy!

El anterior relato, lo he publicado en la web de TMB: www.relatscurts.tmb.cat por favor si os gusta entrar y darme una buena nota!

Feliz Semana Santa! (VACACIONES YUHU!!!!!)

jueves, 2 de abril de 2009

Odisea de una mujer con tacones y prisas

Sabéis, he comprobado algo, los transportes públicos y los tacones no se llevan bien ¡y todo empeora si vas con prisas!

Por asombroso que parezca conseguí una entrevista de trabajo y como siempre salí tarde, todas las señales apuntaban a una gran desgracia pero me no fijé en ellas.

Carreras en las medias, de las que me tuve que deshacer de manera disimulada bajando sola en el ascensor al anden, fue el primero de los contratiempos! un terrible enganchón mientras intentaba no caer despatarrada por las escaleras mecánicas de bajada, tuve suerte de que un muchacho oriental me sujetara, fue lo que motivó que las hiciera desaparecer mientras la voz metálica de la "mujer ascensor" me decía: "ascensor de bajada al anden" juraría que con cierta mofa mientras rezaba para que nadie me pillara con las medias por los tobillos.

Tacones traidores, fue la siguiente peripecia, el metro como siempre llegó rápido tomando las curvas como si Miky Raikkonen fuera el conductor. Pero para mi maldita suerte, uno de los fabulosos tacones altos, de mis fabulosas sandalias rosa pálido, se quedó enganchado en la hendidura dónde las puertas encajan para cerrarse, terror, una mezcla entre la protagonista de Scream y el cuadro "El Grito" de Munch, ¡no me lo podía creer! Mi expresión debía ser tan desencajada que una anciana se apiadó de mi, dio un codazo al joven guiri, color rojo gamba de Palamós, le soltó cuatro palabras, que el chico no debió entender ya que se la quedó mirando como si la vieja estuviera en una realidad alternativa. Pero cuando me señaló, el chico se echó a reír y con gran amabilidad se agachó y me desenganchó el zapato. Un tímido "thanks" fue lo único que logré musitar mientras una docena de personas se aguantaba descaradamente la risa.

Tambaleándome salí del metro entre la muchedumbre, subí esta vez sin caídas, las escaleras mecánicas y me dispuse a coger el autobús.

Creí, como una inocente niña, que la cosa ya no podía ir peor, gran error, sudando como un 'animalico' de granja corrí a la parada del Bus creyendo que lo perdía, pero no fue así. Como consecuencia desastrosa de la sudoración producida por los 100 metro lisos. El maquillaje se corrió. Al llegar el Bus, fichar y lograr encontrar asiento, saqué el pequeño "kit"de "pinturas útiles para arreglar desgracias" que todas las mujeres solemos llevar para ocasiones así, y me dispuse a restaurar mi obra de arte, saque la base y en un bache salió despedida! Gracias a que tenía un pañuelito sobre la falda no se me manchó, logré ocultar de nuevo las ojeras de no haber dormido la noche anterior por los nervios, no claro sin dificultades, saqué el rimmel y entre bache, malabarismo, bache etc. intenté no perder ojo. Por último un toque de carmín, por suerte era "gloss" transparente, así que como metí varias veces el aplicador en la boca por lo menos no se me verían los dientes manchados, suspiré de alivio. Moraleja: maquillarse en el bus es un deporte de alto riesgo.


Aún así logré llegar con tiempo a la entrevista, superarla con más o menos éxito, y al salir quitarme los zapatos de tacón y esperar sentada, con los pies colgando, ya que un amable iraní me cedió su asiento en la parada. Subí al Bus de vuelta dónde una chica con carpeta universitaria, preocupada por mi aspecto, me ofreció una toallita para quitarme el maquillaje, sí, otra vez se había corrido. Bajar del Bus y otra vez bajar las escaleras del metro, por supuesto sin zapatos para no caerme y evitar situaciones embarazosas, con música de fondo sonando de una trompeta, el metro anunció su llegada, me senté cómodamente en un asiento y decidí que cuando llegara a casa debía lavarme los pies con lejía.

martes, 31 de marzo de 2009

Las bibliotecarias (2)

El Carrito... Ese elemento intocable, dónde van a parar los libros después de ser leídos y el cual tiene una especie de barrera invisible que no puede traspasarse.

Me acerqué al carrito, y como si un radar tuviera, apareció de la nada la Srta Rotermeller... quiero decir la Bibliotecaria, con la mirada severa y gesto maligno: "El carrito no se toca!"
Pero... pero esta ahí... inalcanzable!!!! Mi...Er....

Aún así no son los únicos libros intocables que hay, a primera hora de la mañana cuando aún no se han colocado los libros, aunque la biblioteca ya esté abierta, hay montones de libros en la mesa de la Bibliotecaria, estos pertenecen también al "mundo carrito", y no se te ocurra pedirlos!!!! no se te pase por la cabeza por que te mirará mal, como se te ocurre pedirlos! INSENSATA/O!!!! No ves, que aunque estén ahí al alcance de la mano, no están en las estanterías! (nótese el tono irónico de todo el párrafo).

No es de las únicas aventuras que vio a diario en la biblioteca, pero que creo que por el momento dejaré el tormento que me produce recordar esas escenas de pánico y terror.

lunes, 30 de marzo de 2009

Las bibliotecarias (1)

Haciendo retrospectiva de los meses de exámenes, me he dado cuenta de algo muy curioso, las bibliotecarias dan miedo! Y yo siempre tengo todos los números de la rifa para llevarme alguna bronca!

Todo ha empezado cuando mi madre me ha preguntado: "Por que no vas nunca a biblioteca a estudiar y a mi me dejas ver la tele tranquila?" ( siguiendo el contexto de la frase, os podéis imaginar que he salido indignada de mi habitación gritando, no muy fuerte, que ella tiene más capacidad pulmonar y segur,o que del grito que me pega, no hace falta que baje la tele por que me quedo sorda)

Me he quedado pensado, un largo rato (escusa para no estudiar nº1), y se me ha venido a la cabeza la señora de "uniforme", por que parece que vayan uniformadas, vestida en colores tierra a ser posible marrón y negro! con zapato plano, negro por supuesto! pelo teñido rubio platino y gafa-pasta a lo Srta Rotermeller! en la punta de la nariz, que al entrar en la biblioteca te mira mal por que las deportivas hacen ñiiñiñi cuando caminas, siempre hagas lo que hagas cuando entras a una biblioteca tus zapatos hacen ñiñiñi y es cuando notas la mirada clavada en la nuca de la bibliotecaria (música de terror) hasta que casi arrastras consigues subir las escaleras dónde por un momento logras sentirte asalvo!

Una vez en la planta empieza la nueva odisea! Mover la silla sin que haga ruido! Demostrado científicamente que es imposible no hacerlo. Sentarte y que NO te de la tos! Como no, a mi siempre me da y empiezo a intentar no toser haciendo ruidos raros guturales, a riego que el de mi lado se crea que estoy de psiquiátrico, hasta que por fin! (ruido de tos espantosa y alta) y ves asomarse las gafas por un lado de la puerta y otra vez ese deje de la inquisición española en la mirada, a cámara lenta se lleva un dedo a la boca y hace SHHHHHHHHHHHHHHHH! mientras toda la planta de la biblioteca te mira! Y tu te intentas esconder dónde buenamente puedes.

Cuando por fin logras calmar la tos, acomodarte en la silla y que ningún boli se te escurra mesa abajo (imaginaros a una personita haciendo malabarismos con los bolis apunto de caerse) te das cuenta que te falta un libro!!!!! Decidida bajas a preguntar a la Bibliotecaria, caminando de puntillas para no hacer ruido, dónde se encuentra el volumen que necesitas, que normalmente es un libro fotocopiado (aunque siempre hay un millón de carteles que advierten que no se pueden fotocopiar) allí te encuentras, que habla con otro clon suyo o por teléfono y te lanza de soslayo una mirada de curiosidad, como prengutandose a si misma que haces ahí a punto de molestarla!

Tras una larga, larguísima espera para ser exactos, decide atenderte, con voz temerosa pregunto: "El libro, llamémosle "Caperucita Roja", dónde esta?", indignadisima por la interrupción que le has causado te mira y con voz aspera y ronca sentencia: "Ahí están los ordenadores! ( esos que en toda biblioteca hay por el que puedes buscar los libros)" y vuelve a bajar la vista ignorandote descaradamente. Sin remedio te vas al ordenador a luchar contra claves y códigos!

Una vez encontrado te diriges a estantería y te das cuenta que (música de sorpresa) esta en el carrito!!!!!

(continuará)
Algunos ya me conocéis de mi anterior blog, al que dejé (pobre!! ooohhhh! (tono de penita)), encontrareis un enlace al final desde el que podréis acceder a el y leer los primeros relatos.

He decidido volver a esta "aventura", por que vuelvo a tener ideas! si!!!!!! Por Totatis! han regresado y esta vez con novedades!

Dentro de muy poco, tal vez algunas horas, me reencuentre con mis poco fans!

P.D: PUBLICITARME EL BLOG!!!!!!!!